Lo que siento, lo que pienso, lo que sueño, lo que odio, lo otro, lo mío, lo nuestro. Bienvenidos todos los paceños, bolivianos, bloggeros y visitantes de este blog.

martes, 26 de junio de 2012

Sobre brazas


Con la mente en las tostadas rancias del desayuno, y una leve esperanza risueña en el vientre abre el portón que la acerca a Asu. Los diálogos previamente ensayados no se veíaon n amenazados por la humedad del ambiente, ni la altura de la urbe, ni los juicios arrogantes. Con destino a San Juan de Porongo, en busca acaso del recuerdo de Vidal Sosa inició la marcha a uno de los tantos destinos que las lluvias habían dejado fuera del alcance de los transeúntes y los pasajeros, y los cambas. El punto exacto de partida resultaba tan incierto como las páginas de una historia olvidada que habrían de trazar los próximos cuatro días. El municipio cuya cantidad de habitantes le resultó a Hada extremadamente difícil de investigar resultaba difícil sondar. 


domingo, 10 de junio de 2012

Su majestad II


Bendice alma mía
Rinde a su nombre adoración
Y no olvides sus beneficios
Bendice alma mía

Es cursi, me avergüenza hablarle con tanta ingenuidad, su majestad, pero no puedo negar su mano. Su abrazo fuerte. Que todas las cosas nos ayudan a bien para aquellos que lo amamos. Que solo veo al pasado y me asombra entender como ha hecho realidad cada uno de los deseos de mi corazón, uno por uno. He sufrido a sus pies, tantas veces derramando lágrimas, por obedecer sus arduos mandatos, el dolor de obedecer si ver resultados inmediatos. De dónde ha venido, alteza, ahora me sorprende su amor, las alegrías que me ha dado, de las que llena mi vida, me hacen sentir la princesa de un cuento de hadas que no termina aún, maravillas las suyas, maravillas son. Como no darle mi vida entera. Su gran amor ha cambiado mi vida, su libertad me ha dado alas para volar sin descansar. Bienaventurados los que esperan en usted, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansaran, caminarán y no se fatigarán, ahora entiendo. El poder de su amor, no consiste en que lo haya necesitado, frágil, si no en que usted me amó primero, que ha hecho lo vil, lo necio, lo cruel del mundo, lo que no es para que sea. Que se ha glorificado en mi debilidad. Sonría, porque si antes vivía por usted, mi destino estará en sus manos. Quiero obedecerle más, vivir en su presencia. Cuanta gracia en la adversidad, cuanto cariño en la tempestad. Dulces sueños, majestad.


martes, 5 de junio de 2012

Tempos



Triste es el hombre en el 
que nada queda de niño  Arturo Graf
Todo verdadero genio está obligado 
a ser ingenuo Friedrich von Schiller
Un poco de ingenuidad nunca se aparta de mí. 
Y es ella la que me protege  Antonio Porcha


Odiosa
Saca una pistola
Mátala
acalla esa voz

Recién despierta a la vida
Ochenta bajo tierra
Sin derecho a opinar

Esa expresión sin remedio
Su caballo en el cuento
Y que chille
Una sola de mano del viento

Ahora únicamente narrativas
Personas de carne sin huesos
la matas alegre
Dulces alas su tiempo

sábado, 19 de mayo de 2012

Perorata


Porque suena mejor, que el verso de uno solo


-¿Puedes ver lo que has hecho? Veinte metros cuadrados han sido mi pretexto. La posibilidad no ha existido como algo independientemente de mi misma, ha brotado de aquellas cosas en las que he dejado irradiando pedazos de mi ser.
-Puedo ver en tus ojos las palabras que no has podido entregar a mis odios.
-Las determinantes sociales y biológicas mezcladas con el devenir de la ruleta de los clubs de juegos pueden labrar el destino. Te pregunto si es casualidad que conozcas cada anhelo de mi corazón. ¿Post hoc?
- dime, ¿me quieres?
- Por ahí decían que tus pensamientos son más altos que mis pensamientos. Cuando desmayé en faldas de tus cerros deshielados fue porque hube pensado no hallar tu bondad en la tierra de los vivientes.
- dime, ¿me escuchas?
- Y mientas sonreías a mis ojos llorosos, a mi lomo agotado y a mis ojos cansados, recordabas el día que mi embrión vieron tus ojos. Soy mujer de carne y hueso que llora, come y va al baño. Nada más que un frágil destino que se lo lleva el viento, una niña procurando afrontar sus responsabilidades.
- debo decir, valga mujer, que bien comprendo tus palabras.
- Jugando a ser mujer mientras busca reinventarse mil veces, como enseña el siglo xxi. Mientras a mi alrededor hay heridos y desaparecidos, protestas y marchas, muertos crisis y pobres yo pretendo conjugar estas veinticuatro horas, entre escritos, vivencias y realidad para canta como Violeta, imaginar como Lucas y vivir como King soportando el peso de la responsabilidad. La autonomía de mis pensamientos comienza a tener sustento.
- (ríe)
- Tu silencio me ha dado el eco de tu reflexión siempre útil para mí. Son solo hechos observables, olvídate de la certeza de encadenar con tus dichos, no es aprobación o desaprobación en términos de lo que debes pensar de ellos. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Sonatas


Tesoros he guardado, niño
Muchos años como el oro
En sus manos mi alma ha amamantado

Hay penumbra en los sueños
El dolor de amistad
Que duerma en Warnes

"je ne sais quoi"
Río
De pueblo en pueblo, andamos

San Ignacio
El que te atrapa
Distancia araña

Dos complices guardando la vida
Que brota desde la cuenca del corazón
A orillas del Piraí

El jefe manda en esta fábula
Ochoós a la puerta de la casa
Que con hojas marchitas dibuja camino

Compras el cielo con tu guitarra
Voz de fábula
En mi ingenuo cuento

Cuando me despierte el cabecilla
Dile que su designio
Me lo trago de lleno

La Moqueta lleva mis pasos
Y el verde viva
En tus recuerdos

Dígame que me calle y estará sacando de los vidrios rotos de mi alma decenas de frases que llevan sentido en el contexto de  la que habito. La que de pronto se torna extraña y traidora, la que no puede controlar el fuego que despiertan las huellas inciertas de los pasos de otro extraño. Misterioso de sonrisa perceptible. Tengo temor que descubras que en realidad no soy nada. Nada especial llevo en el alma. La religión no forma más práctica usual de mis conversaciones, mis labios han perdido su toque poético, y el lugar escucharás una voz galga hablándote, y un rostro sonrojado que procura esconder el eco de la necesidad. Y si además descubrieras mi fragilidad personal haciéndola trampolín de una aventura que no deje más que marcas de agua en su diseño, no me quedaría más que aceptar el odio de mis imperfecciones y lo difícil que se torna aceptarlas y aceptarte a ti en ellas. Y si de pronto pudieras entender que el noble mosto debería parir mi alma porque el mundo lo dice, ese mosto es para el vino que se sirve luego que se ha emborrachado la gente, el de mala calidad, al que le cuesta entregar sabor, ¿acaso seguirías ansiando los viajes en paracaídas y las escusas para festejar? Mírame y descubre el temor de sentirme libre con lo que soy sin pretender piedad o amor o compostura. Cuando midas con vara chica los pocos rastros que he dejado y no te alcances los dedos para contar las veces que pasé desapercibida. Sin voz ni voto, sin opinión ni derecho, retraída, quieta y muda. Me avergüenza saber que no he podido resolver el problema de las guerras, ni saciar el hambre de las caras escuálidas que roban mis lágrimas. Quiero vomitar cuando entiendo mis pobres habilidades y cuanto requiero pelear para sentirme fuerte, responsable ciudadana, mujer de negocios, cortesana. Qué mas da si descubres que no hay nada que descubrir, nada que pueda interesar. He desperdiciado mis años repitiendo frases que no han pasado a mi memoria de largo plazo. No sé de música, ni cine. Prefiero dormir que bailar. Y llorar que cantar. 

domingo, 22 de abril de 2012

Estirpe la mía


Quiero escribir al cielo desde esta habitación sencilla. Calurosa la noche estrellada, el ventilador gira y gira. Quiero decirles aquellos, que tanta maravilla han dejado, cuando repaso en mi mente sus rostros ancianos. Hoy compruebo no es mentira, bendecida hasta la tercera vida, de generación en generación. Miro el techo bajo. Quiero que esta carta traspase las nubes, y llegue a sus oídos seres queridos. Desde la ciudad de los anillos cuantos atajos deberás pretender mis trazos. En mi corazón la gratitud se agita, por lo que con paciencia, trabajo y abnegación han hecho para mi vida. Veinticinco grados, eso es alegría. Hasta la tercera generación será bendita, y ustedes en su arduo trabajo y ferviente amor son la causa de mis dichas. Cuanta paciencia, cuanto cariño, han cimentado en numerosas vidas, que hoy me bendicen en gratitud, su generosidad no ha sido vencida. Imagino sus rostros arrugados, cómo sonríen de ver los lirios, los tulipanes y manzanales. Es verde tierra la que hoy habito, y ustedes fieles sonrisas angelicales. Imagino sus canas hechas colores, y entre serafines danzando sutiles. Cobra mi alma fe en la vida, al ver que principios no son defraudados. Cuantos corazones han consolado en su humilde villa los han alimentado. Pasan los años y se cosecha el trigo. Trinan las aves de su esperanza, y el rocío me acaricia el semblante. Son como niños en eternos jardines y yo de mano de aquellos principios, seguiré sus pasos, determinada. Sembrando justicia, sembrando vida. Les han dado risa, una familia. Han sido amigos de su huérfano camino. No muchos bienes , más cariño de padres. Sembrando esperanza de que fe mueve montañas. Ser bueno y atento, siempre esforzado, honesto y sincero, de trabajo honrado. Ser fiel a lo puro, lo que es de buen nombre, amar sinceramente, atento al amigo. Eso han sido, sencillas presencias. Han visto en la vida, irse sus esfuerzos,  han pasado vanos los frutos de sus manos. Hoy son otros los tiempos. Vean las semillas hechas parcelas, verdeando olivos en oasis encantados, sus ojos llorosos mojan mi almohada. El generoso será prosperado y el recto de camino jamás humillado:




Corazón taciturno,
en espacio de la vida,
sencillo,
son primicias de año.

Las primeras jornadas
atacando lo ingenuo,
de cara al asfalto y vereda.

La cuantía capital,
el sacrificio paterno,
fortaleza mujeril,
no por sabios los viejos.

Es el “mundo de los grandes”,
infante corazón,
despierta.

Se adapta al mundo,
creación hecha a su medida.
Ríe,
la imposibilidad de lo absoluto.

Como sierva,
hay lamento,
y como cabeza
lo incierto,

Sea apenas, 
más que aquello,
barrro y alimento.

¿importunará el rival
en pleno siglo XXI?
Y la sobrepoblación planetaria,
no aplacará la fuerza hallada.

Formación eterna,
no es gratis el enseño.
Agradezco al altísimo,
no agonizo, canto.

Y la vida de a dos,
otro asunto bizarro,
como labrar el campo,
ella ser la que ha necesitado.

La relación,
usos, prácticas diarios
Se suma la crítica brecha,
no perezco, amo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Reposo


Lunes de carnaval, acompañada pero consecuentemente sola. Qué momento más perfecto para disfrutar del aire de la noche, aires frescos, el rocío de la noche de la mano del compás de cuetillos sin son ni ton. Uno de esos momentos para fotografiar el lacro cielo recitando “Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado!”  la canción desesperada, de mi amigo chileno -y no vaya a ser que su nacionalismo, como abusivo refractario, cómplice de la mediterraneidad de mis tierras y en memorables días como este vaya a separarme de su arte, jamás, no-  quien como profecía contaba este momento de mi vida, de la vida de todos, ese momento inevitable: encontráseme yo algún día (hoy, carne a Baal) en cualquier parte (mi floreado jardín), en cualquier lugar indefectiblemente conmigo misma, pudiendo ésta ser la más feliz o la más amarga de mis horas. Es ambas. Florece por paraje secreto de mi condición pálidamente un serpollo con nuevas simientes, proyectos, deseos, amores.  Contenidos sentimientos de tierna esperanza, anudando el tiempo como instante que nunca ha de llegar, como laberinto de viejos recuerdos, y encarados pasos, como espejo a meditar en mies abundante. Existe la leve posibilidad de no haberse sembrado lo suficiente, el lance de haber invertido en profundidad, mas no en intensidad. Cardos rodeando raíces de azafrán.  Por más que haya la insolación desplumado los finos vestidos de seda irá a quedar el sello de la verdad. Sting de fondo, Desert Rose. Y prontamente, es hora de salir. De vuelta a festejar.

viernes, 17 de febrero de 2012

Entre amantes y el amado/Lebens

Quiero gritar y grito. ¡Cuánta belleza! Y de pronto me asombro por lo que digo.  ¿Cuanta genialidad? Los sufrimientos no son en vano. No lo han sido en mi vida. Sabemos que a veces se gana y a veces se aprende. Y entonces quiero amar, dar, ayudar, soñar, bendecir, salvar. Mucho para una sola noche. Me vuelvo idealista, altruista, alquimista de pesares y arquitecto de prodigios. Me aman, por lo que hago, claro está. Y entonces grito más. Graciosa la vida. Porque me levanto al día siguiente cansada. Agotada por las horas de sueño que le robé a cuerpecito. Con razón habla Guillermo Mariaca de las los anocheceres de pasión y de los amaneceres de la razón. De pronto son las siete y media de la mañana y comienza la rutina. Las mismas caras, los mismos sueños y temores. Los mismos conflictos no resueltos y mi mente cansada. Entonces bajo los chorros de agua helada que me traigan de vuelta a la realidad, renuncio a los  sueños de la noche anterior, y transcurro el día culpando a los prójimos, escupiendo la frustración de la imposibilidad de alcanzar lo inalcanzable, lo absoluto. Comunico mis demandas como antropófaga de esas insaciables, inconformistas: padre, madre, jefe de carrera, compañeros, hermano, amigas, ninguno de ellos se salva. 


Mecanismos, debo poner en práctica mis mecanismos, sí todos tenemos mecanismos. Para despertar, para caminar …para sobrevivir. Para transformar la tristeza en gozo, el trabajo en vida. Larga la historia de mis mecanismos. He probado los traguitos, alcohol, mucho alcohol.  Días en los que las penas se ahogaban o al menos me acercaban a aquello para mí inalcanzable en mi estado de sobriedad natural. Cigarrillos. Recuerdo las noches de insomnio de la mano de mis puchitos por la ventana de mi habitación. "Nadie" se enteraba. Puchitos y música cortavenas, en mente ensueños utópicos. Los chismes. Salir corriendo de casa a la primera persona de confianza para consolarse producto del fracaso ajeno. Cuanta frivolidad. Por supuesto música. La música: alegre, por favor. Que me suba el ánimo ché. Y con el tiempo aprendí, que me suba el ánimo pero sin incitarme a pasiones desordenadas, ni a ilusiones falsas. Funciona, a veces. Mmm, el teléfono. Sí, hablar con alguien, con alguien que entienda, nunca está de más. Amigas, amigos, tías, al fin y al cabo, en las buenas y en las malas, no? Pero y si te los topas de mal humor, mmm, no siempre resulta. Ya sé, libros, novelas, para disipar mi mente y mi imaginación. Pero con la mente tan cansada no puedo si no frustrarme al descubrir una eventual disminución de mi capacidad de concentración pese mi predisposición para asimilar. Música, fotos, facebook, g+, twitter, el pasto, las flores, el multi, cualquier cosa, si que transforme la fría nieve en rocío de primavera. Fama, sí,  extender mi influencia, unas fotitos, videos, comentarios, obras, obras y más obras que me hagan sentir bien de nuevo. Entonces recuerdo, al que debo poner en primer lugar, porque es el único capaz de hacer rebosar mi alma. Al mismo, al amigo, al hermano, al padre, al compañero. Y me arrepiento de saber que en esta ocasión fue mi última opción. El que nunca me rechazó y con brazos abiertos me espera, para llenarme de amor. Combustible! Si!! combustible. Vida, fresca. Amor, verdadero. Fuerza, rhema. Bendito el día que lo conocí. Y aunque mi estrecha mente no logra terminar de entender sus aspectos, cuando está triste mi corazón y me han decepcionado mis tantos amantes (amor humano, dinero, fama, conocimiento) puedo rendir mi vida a sus pies, quizás llenarlos de lágrimas y llenar mi tanquecito para poder seguir:



Cuán maravillosas son tus palabras
Manantial de vida
para el alma mía

Peña que entrega
miel  en abundancia
sazonando mis días

Espejo de aguas,
mi silueta es pequeña
de cara a tus teorías

Huygens y Snell
no son más los autores
ni acaso Young, Roemer, Fermat …

que erigen reflejos
quizá refracciones
las ondulaciones de mi natural existencia

Tus labios expulsan
una leve sustancia
azúcar de mi savia

jueves, 2 de febrero de 2012

Resilencia/Marvelous

Cuando queme el alma, se ahoguen  esperanzas, cuando la fuerza esté debajo del colchón, cuando el cuerpo se resista a levantarse y las sábanas persigan la razón. Cuando punce el interior y sean insoportables sus cinceladas. Cuando falten inspiraciones y se enreden los pensamientos. Cuando sobren pesares. Cuando torturen las ideas y amenacen sensaciones. Confiaré con el tuétano firme. Con la cabeza alta, los ojos abiertos, y el horizonte certero. Haré poesía, tomaré la guitarra, y adornaré con flores mi jardín. Cantaré a la vida, a la familia, a la salud, al amor. Mi susurro será una certera fuente de vida y mis palabras miel. Ten por seguro redirigiré la vela al viento y aventurada a la más ajena travesía, sonreiré a tiempo desde el más sincero corazón. Suspiraré entregando aliento de vida. Pensaré en Maragret Tatcher, Manuela Gandarillas y Débora. Y haré nuevamente poesía


Naturalidad
Belleza
Paciencia
Inteligencia
Capacidad para ayudar a los demás
Actitud
Manera de expresar sentimientos
Desiciones
Voluntad 
Delicadeza
Feminidad
Sensibilidad
Asertividad
Serenidad
Seguridad
Profundidad

lunes, 30 de enero de 2012

Miradas

Desde mi punto de vista el éxito
Es buscar para encontrar
Es trabajo diligente

Desde mi punto de vista el amor
Es respeto y compromiso
Aceptación responsable

Desde mi punto de vista la amistad
Es hermosa en su momento
Dejar ir, que viene y va

Desde mi punto de vista la compañía
Es grata, ni tan cerca que me queme
Ni tan lejos que me enfríe

Desde mi punto de vista la envidia
Es producto de toda buena obra
Verse espalda con espalda

Desde mi punto de vista la sabiduría
Es dolor abundante
Abundante vida

Desde mi punto de vista la educación
Es la ilusión más fugaz de la vida
La mejor forma de llegar a Dios

Desde mi punto de vista la fe
Es ser ateo gracias a Dios
Creerle al grande desde el pasado

Desde mi punto de vista la fortaleza
Es el óleo destilado
Del odio, la desesperación, la tristeza y la maldad

Desde mi punto de vista la felicidad
Es asumir la tristeza con valor
Darle la cara a la depresión

Sherido!


Cuando yo te vuelva a ver
 No habrá más penas ni olvido

Quiero que sepas que al evocarte
Se van las penas de mi corazón


Arribo a media tarde, luego de una larga espera producto de la impuntualidad característica, el cliché de la “hora boliviana”, horas más tarde, testigo de la aventura de volar, me dirijo a la cuna que ha influenciado una que otra expectativa futura, porque no trastornando mis sueños. Las primeras pisadas en la pampa prestas en el aeropuerto internacional de la provincia regulado con aire acondicionado comenzaron a hablarme de la grandeza del lugar. Colas que avanzan a gran rapidez, guiadas por una nueva especie de habitantes, con aire de superioridad. Seguros de su belleza e importancia con un hablar refinado y más dinámico del que estoy acostumbrada, pudieron vislumbrarse altivos, elegantes. Una simpatía fuera de lo normal. Con facciones europeas y tez blanca, un caminar glamuroso y un porte erguido, acaso no era yo parte de aquello, acaso no quería serlo. En seguida, al salir del aeropuerto el golpe de calor en mi cuerpo me insinuó que esta aventura sería especial. Una vez en la movilidad que se dirigía a mi nuevo pequeño hogar no pude más que contemplar con la boca abierta el panorama. Un árbol por cada siete personas. Maravillosos cipreses en la autopista hacia a la pampa. Álamos y coníferas de numerosas especies. Construcciones de áreas considerablemente amplias, taxis negros con amarillo, flores de variadas especies. El contraste entre el azul cielo y las verdosas plantas. Gran cantidad de construcciones y construcciones bien acabadas, decentes, elegantes de colores variados, con aire europeo. Y nada de casas y departamentos de ladrillo, al fin nada de eso, por el momento. Y unas amplias distancias, hasta llegar a la ciudad de Buenos Aires. Y las calles anchas si no avenidas, y los autos todos modernos, y las trancaderas nulas y los buses, lo buses una experiencia aparte. Árboles en medio del centro de la ciudad y de cualquier confín de ella, fresnos americanos, fénix, cipreses, ceibos y cedros, en plenas calles tocando el cielo. Acacias blancas y arces, mis favoritos. Y antes de arribar en el nuevo hogar avenidas llenas de locales: outlet, sale, 50%, 70% OFF y calles largas e interminables con anuncios de compra y venta de ropa. Palermo chico, Palermo viejo, Palermo soho. Bendito el día que te conocí. No por solo por los bares, restaurantes y pubs, que en las noches de viernes me quietaban el sueño ni por las ferias de diseño creatividades porteñas o por los mil y un negocios de ropa, toda hermosa, toda entallada, industria nacional, si no porque has engendrado en mi una esperanza, acaso vida, acaso la vida que estuve necesitando. Y entramos al apartamento, serrano 1474, piso séptimo, único edificio de diez pisos en el manzano. Maravilloso el lugar, confortable, familiar, víctima nuevamente del gusto porteño, sillones blanco nieve, grandes ventanas, detalles de arte contemporáneo sobre las mesas y pantallas con diseño de tango en las lamparillas. Balcones hacia el paisaje llano erigido como producto de amor. Y el calorcito que pega fuerte y se siente tan bien de shorts cortitos y remeras sin manga. 

domingo, 29 de enero de 2012

Primanje

Pido perdón en humana suerte
En tu naturaleza en pánico despierta mi razón
Pasar de ciego a ignorante
No me hizo valiente

Cuanta carga amenazó la ingenuidad
Rasgar el velo no ha sido grato

Si no te acepto
Desafío la vida
Tú engendraste en el vientre
Querer en tu interior

No es porquería
Y si  esperaba las flores
En un desierto engendrado en tiempos pasados
No hay culpables

Me ofrezco responsable
Y termine la historia
Adornado

No por efecto de la gravedad
Ahora por decisión propia

El sinsentido no es tu condena
Bajas defensas mentales
Posibilidades cuarenta por ciento

Poca confianza en el cabal raciocinio
Amenaza el transcurrir de lo cotidiano
Soy responsable, soy responsable

Si soy porque eres
Te acepto
Pido perdón en humana suerte

En tierra foránea
Obstáculo de vida
Los primeros días
Los primeros días

Hallar ser que quiera con encanto
Hiciste trabajo de valientes
Y en ignorancia acepto

Intento llenar el depósito
Nuestra cuenta corriente

Escrita está la partitura
Si no acepto niego la vida
Te acepto y ¡cómo duele!

Han pasado años
Soy responsable
Voy a soltar tu mano
Acepta, por favor acepta

Melancolía urbandina


Charlitas las nuestras
La paz de saberse amor
el gozo de ser útil
mano amiga
escucha abierta
tiernas notas
que hacen del hablar
más dulce que la miel
dejados anhelos egoistas
se torna sencillo
conversar


Acaso como profecía, con el pretexto de festejar lo “único nuestro”, una bonita tarde de Octubre conmemorando nuestro día, el día de nuestra ínclita y lo mucho de vida que nos prometía,  tanta pasión, tanta ilusión vanidad y utopía decidiste no callar. Tú como antropófago insaciable, yo como ingenua púber. Habías tú declarado, resaltando mis ojos “esos muy negros de hondo mirar, los que perturban, los que atentan la normalidad y hacen de la rutina una aventura cotidiana, una constante búsqueda de roces, de palabras y de coincidencias”,  profecía que desde tierra lejana iría a explicar recuerdos de mi linda ciudad con abundante melancolía urbandina. Quiero reprocharte, por dejarte seducir, al igual que yo por la tinta, no así por la expresión oral, palabras simples que las lleve al viento. Hoy tus letras son una profunda canción que hace eco en nuevas metas. Y no lo niego siento algo de culpabilidad. Siento que la he traicionado. He traicionado a nuestra ínclita. Ya no la concibo como antes, ya sus montañas no sacian mi sed de nuevos horizontes, ni sus “cholos” (sentido no peyorativo, valga aclarar) como tú, académicos, me inspiran a amar. Y ya no sé si instituirme yo misma chola, mestiza, europea, ni si quiera aún cristiana. En ella transcurrieron 8395 amaneceres. Es utopía también insistir no sean las circunstancias las que guíen mi camino, mis estados de ánimo, mi motivación. Cuando los anuncios en las paredes desgastadas gritan Bolivia cambia, es lamentable reconocer, al menos por hoy,  instante fugaz, ya el altruismo no mueve mi mano ni cabe en mi mapa mental, con el que erijo mi camino, en el que he dejado de interpretarte a ti y a tu lado a otros miles. A lo mejor fue siempre un absurdo. Que me comporto más egoístamente que esos miles. ¿será? Y ahora qué. Tiempo, de prometer menos y dar más. De abrazar mi humanidad. El rencor y la envidia hundida en ganas de triunfar. La necesidad de acariciar. Que profesen entonces el hedonismo mis pasos así me concibo más real, más cercana a la onda profundidad de mi esencia natural. No es vergonzoso abrirse al cambio. Es más bien inútil no abandonarse a ser diseñado por los moldes más de miles de los pasos en esta no extensa pero intensa ciudad. 

sábado, 7 de enero de 2012

Adiós: Merezco ser feliz

Esta es una despedida, a una etapa de mi vida que fue, como tantas otras muy productiva. Es el adiós a este blog y su propósito, ya lo cumplió. Este año se escribe otra historia en mi vida. Solo dejo una canción de despedida:  http://www.youtube.com/watch?v=9x5aZhrqF1w. y esta nueva etapa de mi vida se llama "Introducción a los sueños". No es un adiós al blog como tal, es una adiós a mi anterior concepción del mundo. 


lunes, 19 de diciembre de 2011

bla bla/Mil intentos y un acorde, más que una canción

Cuantas veces los maté
Aay! boca, la mía
Vuelto al crimen,
aconteció de nuevo

Hoy acabo de entender
palabras aquellas homicidas,
no más dulces que la miel.

Necias, paridas en el alma,
en el virus de mi verdad,
sin cambiar de perspectiva,

frutos
varios
palabras
filas

Revelación,
tan he sido,
sincericida!!




(Mil intentos y un acorde, más que una canción)


Qué sí impugnarán mil veces,
y embriagarán de dolor,
heridas de la ingratitud.

Qué sí tendrá parte la zozobra,
fieles, heridas, fieles,
mejores que los besos del traidor.

Qué sí las tormentas
sortearán los montes,
limando hierro y acero

Qué si huracanes devastarán,
pues llevando a su paso hojas muertas,
darán acaso vida al corazón

jueves, 15 de diciembre de 2011

Jarmour

Es el reloj y pasan las horas. La hierba de campo empieza a verdear. Lo busco y a la vez lo espero. Nutrientes en la tierra engendran acaso violetas, lirios y clavelinas. Lo pinto, lo creo, lo anhelo. Varios han pasado así cómo se han ido. Con dolor. La luz de la aurora resplandece. Con la certeza de la fidelidad del otro. Un gran sí, implica muchos nos. Mi gran sí será carácter. Margaritas. Fuerza de espíritu en el caos. Ilusiones. No la modernidad. Rosas. Firmeza y certeza en la relatividad. Orquídeas. Principios inmovibles en la globalización. Jazmines. Depósitos multimillonarios de confianza. Manzanos. No la subliminalidad de Hollywood. Cerezos. Un gane-gane. Lilas. Respeto eterno. Almendros. Eterno amor. Porque aunque bien y mal acontecen a todos y las mismas cosas al que actuó sabiamente y al que no, la honra es a los que merecen la honra, la paz a los que por gracia siembran propósito y los sueños hechos realidad a los que en ágape perseveran.  El día es perfecto.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un solo colla

En el alto cielo de la cuidad de La Paz se ha formado un conjunto de notas que danzan en el aire. Letras varias vienen y van, un grupo de enunciados, juicios, versos y poemas. Han nacido de la nada, del vacío de un andar y se han hecho realidad. Cuan apetecibles son sus narrativas. Entre el Illimani y el Huayna Potosí acaso pueden ocultar lo esencial. Lenguaje puro. Pura vida. Entre las nubes han hecho cabida. Están allí. No se sabe de dónde han venido ni a donde van. Amigas del viento. Entre parajes bajos y elevados se disponen a un devenir eterno, constante, permitiendo erigir consistencia de preposiciones en sistemas varios. Las fieles servidoras incitan a crear. Palabras, frases y versos. Se enfrentan a la tensión de la contradicción, al engaño del sufrimiento y al rigor de la verdad.  Nadando en el cielo infinito en su independencia varadas están. En manos de collas arquitectos su fin último es generar. Pero por sobre todo transformar. Lenguaje puro. Pura vida.

Si a 3.650 metros de altura sobre el nivel del mar el hilo mágico del lenguaje, en todo sus dominio y sin verse afectado por el mal de altura, permite aún crear oportunidades, acciones, identidades y futuros,  ¿puede acaso dicho lenguaje engendrar un individuo cuyo andar y accionar de a luz un ideal común paceño? Un ideal común paceño en cualquier contexto. Un contexto académico, por ejemplo, un colegio, una escuela paceña, ¿es esto posible? ¿Es posible que en una unidad educativa tradicional, un individuo, un colla, un solo colla, tan solo uno, llámese docente y cuya forma de vida, cuyo accionar en el aula -acorde con el ideal educativo paceño de formar individuos sabios, respetuosos, responsables y útiles a las futuras generaciones- sea capaz de crear las condiciones necesarias, un espacio abierto para que el pensar, el descubrir, el recrear y el inventar sea espontáneo y natural a cada uno de los individuos que familiarizados con los contenidos desprendidos naturalmente de este proceso permita entusiasmar a sus estudiantes, dando a luz día tras día un aprendizaje transformacional? En caso de esto no haber ocurrido ya, ¿puede el lenguaje, como elemento esencial de la transformación del aprendizaje, ser tan poderoso como para en su rol activo generar observadores que vivencien el aprendizaje?

Si acaso esto fuera posible con tan solo un individuo, entonces rompería el lenguaje la inercia que lo mantiene latente documentando el desastre del aburrimiento académico, la crisis educativa, que ha luchado y lucha aún por quebrar la brecha paceña –aunque no típicamente paceña- entre estudiantes engendrados en la era del lenguaje electrónico, docentes de antaño y currículas pre-históricas. Y no solo esto sino que además podría constituirse en guía para la acción, un viaje hacia un nuevo tipo de identidad académica que se recree cada instante, una condición para modificar el sistema social de la escuela en la ínclita paceña. 

martes, 25 de octubre de 2011

DVA


Quieren cortarme las alas                         ni zozobra que mate          
romperme el corazón                                 cuando somos dos los fuertes
estrujarme el alma                                      (Mas no)
para que pierda el juicio                            Oir sus sueños
         Amparar su canto
Quieren verme morir                                  Seguir con furia
y apagar mi fuego                                      Expectativas
que incendia alrededor                              Separarse
deshojando mi jardín                                 Dejar de callar
 Vida
Odian mi risa                                             Acaso prodigio
el fulgor de mis ojos                                              
los caminos construidos                          Escupir su espera
el porvenir que mi importunidad              Sumisión
ha trazado                                                 Quebrada

Pretenden saquear mis castillos             Distinguir su mando
desataviar los adornos de mi casa          Comparación
atravesar sus recovecos                          Depreciada
con aires de rencor
                                          Narrativas heredadas
No ven que lo necio avergüenza a lo sabio           Libertad
y lo que no es ridiculiza lo que debería ser           Anhelada
que no hay sol que queme                                     Mendigar amor
                                                                                  Olvidado
                                                                                  Manzanillo
                                                                                  Deshojado

miércoles, 17 de agosto de 2011

Trapitos al sol

Si se trata de ponerse la mano al pecho y despertar a la verdad, hay un par de cosas con las que no estaríamos del todo contentos. Luego de haber gastado (invertido, desperdiciado?) tiempo en la universidad, pienso fríamente en los logros y resultados obtenidos.  No como para justificar cosas reales que de pronto me cuestan aceptar, acerca de mi misma, de mi país y de la universidad en Bolivia, sino más bien a modo de sincerarse. Una mirada subjetiva.

Entre las huellas dejadas por mi andar en la institución que me educó está más de una vida transformada, para bien, la cual pudo dejó hábitos dañinos por una esperanza sana. Además de eso, el haber comprobado empíricamente que la honestidad y el trabajo duro tienen su recompensa y que la mano, favor y sustento de aquel en quien creo está siempre sobre los que le temen y honran.  Reconocer el valor del trabajo en equipo, haber encontrado al menos una amiga sincera, aprender a aprovechar las oportunidades y adiestrarse en buscar y pedir ayuda fueron sin duda los puntos fuertes, los destacados de esta trayectoria.

Entre las carencias, los pocos estímulos al desarrollo de una consciencia más crítica que memorística. Mi preparación para hacer frente la realidad laboral deja mucho que desear a nivel global. Si bien aquí puedo desarrollar proyectos, diagnosticar fallas, diseñar soluciones, afuera me comen los otros. De pronto escucho el eco del  … “y ahora qué con todos estos años”, es asunto personal.  Además observo rostros, como el mío. Los rostros de mis compañeros, sus records académicos, sus voces de pánico al defender sus proyectos de grado con ojos llorosos me susurran que no soy la única. Triste, mal de muchos consuelo de tontos, pero el que calla otorga.

Los casos de corrupción que he descubierto, en todos estos años son practicamente incontables. Pero qué se va hacer es lo normal en nuestro medio y ¿acaso alguien va sacar fuerzas de la nada, de la debilidad para ir en contra de eso? Pocos, o nadie.

martes, 2 de agosto de 2011

Ingenua amnesia

No recuerdo cuando fue la última vez, que vi a los enfermos de sida en los hospitales, de los canales de televisión en las series estadounidenses. Era mucho más entretenido verlos flirteando, entre humor siendo seducidos y teniendo relaciones sexuales. Once por ciento del producto interno bruto. Cuanta gracia entre subtítulos, risueños momentos de placer. Más no recuerdo cuando pronunciaron las últimas palabras de su vida, reflexiones tabú "plan you future, this is not it" "Mi proyecto de vida se derrumbó, yo no quiero morirme, pero es hora de partir". Las cámaras no estaban allí, yo tampoco pude verlos y si los vi, no me acuerdo. Quizás fue antes de las ocho, mi itinerario cotidiano de televisivo entretenimiento. No recuerdo el momento el que sus padres sellaban con lágrimas su entierro. Estaban muriendo de SIDA.

Cuándo fue que a través del coaxial transmitieron la señal que con descomunal ingenio reflejara el dolor de la madre que se siente asesina, acabando de abortar la criatura de su mirar “célula apenas, si quiera con vida” pobre la niña no es más la misma. Y es que no quedó documentado, exceptuando el instante de descontrol, el final de la pequeña vida. Tampoco el ocaso de la relación de la culpable mujer con su príncipe azul del ensueño, desde NBC para el mundo. Veinte millones de expectantes y más de ocho temporadas. Cómo no estar globalizando sus vidas, cuando el ingenio del centro de los Ángeles, les da  a los espectadores nivel de valor agregado. 

Creo que anda mal mi memoria, pero quisiera acordarme cuando fue que vi esa historia. El padre alcohólico dejaba a la intemperie a su familia, tres hijos con su futuro frustrado y una mujer curtida por los golpes que le daba. Ella llorando en las escaleras, elevando el clamor a su cielo. Solo me acuerdo que era divertido, salir a festejar con los amigos. Dejra por un instante la carga del consciente vivido. Increíbles momentos de contentamiento, Lily y Marshal en medio. Siete temporadas y ni siquiera se revela el misterio. 

No sé si es la amnesia, espero sea eso. Se me hace difícil encontrar en mi mente la fecha exacta en la que en la red tenía más de mil amigos, setecientos sabían mi cumpleaños, ahora estoy solo intentando encontrarlos y hacer que todos quepan en mi memoria. Lazos de ilusión relacional. Comunicaciones miles sin relaciones, se han quedado reunidos los compromisos, inmovilizados por el estrés en las salas virtuales.