Lo que siento, lo que pienso, lo que sueño, lo que odio, lo otro, lo mío, lo nuestro. Bienvenidos todos los paceños, bolivianos, bloggeros y visitantes de este blog.

lunes, 19 de diciembre de 2011

bla bla/Mil intentos y un acorde, más que una canción

Cuantas veces los maté
Aay! boca, la mía
Vuelto al crimen,
aconteció de nuevo

Hoy acabo de entender
palabras aquellas homicidas,
no más dulces que la miel.

Necias, paridas en el alma,
en el virus de mi verdad,
sin cambiar de perspectiva,

frutos
varios
palabras
filas

Revelación,
tan he sido,
sincericida!!




(Mil intentos y un acorde, más que una canción)


Qué sí impugnarán mil veces,
y embriagarán de dolor,
heridas de la ingratitud.

Qué sí tendrá parte la zozobra,
fieles, heridas, fieles,
mejores que los besos del traidor.

Qué sí las tormentas
sortearán los montes,
limando hierro y acero

Qué si huracanes devastarán,
pues llevando a su paso hojas muertas,
darán acaso vida al corazón

jueves, 15 de diciembre de 2011

Jarmour

Es el reloj y pasan las horas. La hierba de campo empieza a verdear. Lo busco y a la vez lo espero. Nutrientes en la tierra engendran acaso violetas, lirios y clavelinas. Lo pinto, lo creo, lo anhelo. Varios han pasado así cómo se han ido. Con dolor. La luz de la aurora resplandece. Con la certeza de la fidelidad del otro. Un gran sí, implica muchos nos. Mi gran sí será carácter. Margaritas. Fuerza de espíritu en el caos. Ilusiones. No la modernidad. Rosas. Firmeza y certeza en la relatividad. Orquídeas. Principios inmovibles en la globalización. Jazmines. Depósitos multimillonarios de confianza. Manzanos. No la subliminalidad de Hollywood. Cerezos. Un gane-gane. Lilas. Respeto eterno. Almendros. Eterno amor. Porque aunque bien y mal acontecen a todos y las mismas cosas al que actuó sabiamente y al que no, la honra es a los que merecen la honra, la paz a los que por gracia siembran propósito y los sueños hechos realidad a los que en ágape perseveran.  El día es perfecto.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un solo colla

En el alto cielo de la cuidad de La Paz se ha formado un conjunto de notas que danzan en el aire. Letras varias vienen y van, un grupo de enunciados, juicios, versos y poemas. Han nacido de la nada, del vacío de un andar y se han hecho realidad. Cuan apetecibles son sus narrativas. Entre el Illimani y el Huayna Potosí acaso pueden ocultar lo esencial. Lenguaje puro. Pura vida. Entre las nubes han hecho cabida. Están allí. No se sabe de dónde han venido ni a donde van. Amigas del viento. Entre parajes bajos y elevados se disponen a un devenir eterno, constante, permitiendo erigir consistencia de preposiciones en sistemas varios. Las fieles servidoras incitan a crear. Palabras, frases y versos. Se enfrentan a la tensión de la contradicción, al engaño del sufrimiento y al rigor de la verdad.  Nadando en el cielo infinito en su independencia varadas están. En manos de collas arquitectos su fin último es generar. Pero por sobre todo transformar. Lenguaje puro. Pura vida.

Si a 3.650 metros de altura sobre el nivel del mar el hilo mágico del lenguaje, en todo sus dominio y sin verse afectado por el mal de altura, permite aún crear oportunidades, acciones, identidades y futuros,  ¿puede acaso dicho lenguaje engendrar un individuo cuyo andar y accionar de a luz un ideal común paceño? Un ideal común paceño en cualquier contexto. Un contexto académico, por ejemplo, un colegio, una escuela paceña, ¿es esto posible? ¿Es posible que en una unidad educativa tradicional, un individuo, un colla, un solo colla, tan solo uno, llámese docente y cuya forma de vida, cuyo accionar en el aula -acorde con el ideal educativo paceño de formar individuos sabios, respetuosos, responsables y útiles a las futuras generaciones- sea capaz de crear las condiciones necesarias, un espacio abierto para que el pensar, el descubrir, el recrear y el inventar sea espontáneo y natural a cada uno de los individuos que familiarizados con los contenidos desprendidos naturalmente de este proceso permita entusiasmar a sus estudiantes, dando a luz día tras día un aprendizaje transformacional? En caso de esto no haber ocurrido ya, ¿puede el lenguaje, como elemento esencial de la transformación del aprendizaje, ser tan poderoso como para en su rol activo generar observadores que vivencien el aprendizaje?

Si acaso esto fuera posible con tan solo un individuo, entonces rompería el lenguaje la inercia que lo mantiene latente documentando el desastre del aburrimiento académico, la crisis educativa, que ha luchado y lucha aún por quebrar la brecha paceña –aunque no típicamente paceña- entre estudiantes engendrados en la era del lenguaje electrónico, docentes de antaño y currículas pre-históricas. Y no solo esto sino que además podría constituirse en guía para la acción, un viaje hacia un nuevo tipo de identidad académica que se recree cada instante, una condición para modificar el sistema social de la escuela en la ínclita paceña. 

martes, 25 de octubre de 2011

DVA


Quieren cortarme las alas                         ni zozobra que mate          
romperme el corazón                                 cuando somos dos los fuertes
estrujarme el alma                                      (Mas no)
para que pierda el juicio                            Oir sus sueños
         Amparar su canto
Quieren verme morir                                  Seguir con furia
y apagar mi fuego                                      Expectativas
que incendia alrededor                              Separarse
deshojando mi jardín                                 Dejar de callar
 Vida
Odian mi risa                                             Acaso prodigio
el fulgor de mis ojos                                              
los caminos construidos                          Escupir su espera
el porvenir que mi importunidad              Sumisión
ha trazado                                                 Quebrada

Pretenden saquear mis castillos             Distinguir su mando
desataviar los adornos de mi casa          Comparación
atravesar sus recovecos                          Depreciada
con aires de rencor
                                          Narrativas heredadas
No ven que lo necio avergüenza a lo sabio           Libertad
y lo que no es ridiculiza lo que debería ser           Anhelada
que no hay sol que queme                                     Mendigar amor
                                                                                  Olvidado
                                                                                  Manzanillo
                                                                                  Deshojado

miércoles, 17 de agosto de 2011

Trapitos al sol

Si se trata de ponerse la mano al pecho y despertar a la verdad, hay un par de cosas con las que no estaríamos del todo contentos. Luego de haber gastado (invertido, desperdiciado?) tiempo en la universidad, pienso fríamente en los logros y resultados obtenidos.  No como para justificar cosas reales que de pronto me cuestan aceptar, acerca de mi misma, de mi país y de la universidad en Bolivia, sino más bien a modo de sincerarse. Una mirada subjetiva.

Entre las huellas dejadas por mi andar en la institución que me educó está más de una vida transformada, para bien, la cual pudo dejó hábitos dañinos por una esperanza sana. Además de eso, el haber comprobado empíricamente que la honestidad y el trabajo duro tienen su recompensa y que la mano, favor y sustento de aquel en quien creo está siempre sobre los que le temen y honran.  Reconocer el valor del trabajo en equipo, haber encontrado al menos una amiga sincera, aprender a aprovechar las oportunidades y adiestrarse en buscar y pedir ayuda fueron sin duda los puntos fuertes, los destacados de esta trayectoria.

Entre las carencias, los pocos estímulos al desarrollo de una consciencia más crítica que memorística. Mi preparación para hacer frente la realidad laboral deja mucho que desear a nivel global. Si bien aquí puedo desarrollar proyectos, diagnosticar fallas, diseñar soluciones, afuera me comen los otros. De pronto escucho el eco del  … “y ahora qué con todos estos años”, es asunto personal.  Además observo rostros, como el mío. Los rostros de mis compañeros, sus records académicos, sus voces de pánico al defender sus proyectos de grado con ojos llorosos me susurran que no soy la única. Triste, mal de muchos consuelo de tontos, pero el que calla otorga.

Los casos de corrupción que he descubierto, en todos estos años son practicamente incontables. Pero qué se va hacer es lo normal en nuestro medio y ¿acaso alguien va sacar fuerzas de la nada, de la debilidad para ir en contra de eso? Pocos, o nadie.

martes, 2 de agosto de 2011

Ingenua amnesia

No recuerdo cuando fue la última vez, que vi a los enfermos de sida en los hospitales, de los canales de televisión en las series estadounidenses. Era mucho más entretenido verlos flirteando, entre humor siendo seducidos y teniendo relaciones sexuales. Once por ciento del producto interno bruto. Cuanta gracia entre subtítulos, risueños momentos de placer. Más no recuerdo cuando pronunciaron las últimas palabras de su vida, reflexiones tabú "plan you future, this is not it" "Mi proyecto de vida se derrumbó, yo no quiero morirme, pero es hora de partir". Las cámaras no estaban allí, yo tampoco pude verlos y si los vi, no me acuerdo. Quizás fue antes de las ocho, mi itinerario cotidiano de televisivo entretenimiento. No recuerdo el momento el que sus padres sellaban con lágrimas su entierro. Estaban muriendo de SIDA.

Cuándo fue que a través del coaxial transmitieron la señal que con descomunal ingenio reflejara el dolor de la madre que se siente asesina, acabando de abortar la criatura de su mirar “célula apenas, si quiera con vida” pobre la niña no es más la misma. Y es que no quedó documentado, exceptuando el instante de descontrol, el final de la pequeña vida. Tampoco el ocaso de la relación de la culpable mujer con su príncipe azul del ensueño, desde NBC para el mundo. Veinte millones de expectantes y más de ocho temporadas. Cómo no estar globalizando sus vidas, cuando el ingenio del centro de los Ángeles, les da  a los espectadores nivel de valor agregado. 

Creo que anda mal mi memoria, pero quisiera acordarme cuando fue que vi esa historia. El padre alcohólico dejaba a la intemperie a su familia, tres hijos con su futuro frustrado y una mujer curtida por los golpes que le daba. Ella llorando en las escaleras, elevando el clamor a su cielo. Solo me acuerdo que era divertido, salir a festejar con los amigos. Dejra por un instante la carga del consciente vivido. Increíbles momentos de contentamiento, Lily y Marshal en medio. Siete temporadas y ni siquiera se revela el misterio. 

No sé si es la amnesia, espero sea eso. Se me hace difícil encontrar en mi mente la fecha exacta en la que en la red tenía más de mil amigos, setecientos sabían mi cumpleaños, ahora estoy solo intentando encontrarlos y hacer que todos quepan en mi memoria. Lazos de ilusión relacional. Comunicaciones miles sin relaciones, se han quedado reunidos los compromisos, inmovilizados por el estrés en las salas virtuales.             

sábado, 2 de julio de 2011

Su majestad




Cuan hermosa eres amada mía
Cuan hermosa eres!
Tu ojos son como palomas


Cuanto me ama, oh gran rey. Me ama hasta el infinito. Su majestad, ha usted puesto todas las cosas para mí para hacerme sonreír. Soy su princesa. Soy su respirar. Ha diseñado, oh gran rey, mundos fascinantes, para mí. Un lugar para cada cosa y cada en su lugar. Encerrando con puertas el mar cuando se derramaba saliéndose de su seno, mandado a la mañana, y enseñando al alba su lugar; para que ocupe los confines de la tierra. Partiendo conducto al turbión, y dibujando el camino de truenos y relámpagos, engendrando las gotas del rocío, atando los lazos de las Pléyades y desatando las ligaduras de Orión. Poniendo sabiduría en el corazón, y dando al espíritu inteligencia. Cazando la presa para el león, saciando el hambre de los leoncillos, alimentando a las aves del cielo. Maravillosas obras, oh Majestad. Y cuánto trabajo le habrá acaso costado tejerme en lo profundo de la tierra,  mandando para mí la vida.  30 mil millones de neuronas con 100.000.000.000.000 conexiones cada una, 25 millones de glóbulos sanguíneos, pares de cromosomas, billones de células, un camino del sonido y una perfecta cámara fotográfica, entre otros prodigios. Hoy respira, habla, inspira, clama. Y más allá de eso, oh Rey, sepa usted, ha provisto sombra, para los días de calor, cuando se carcomen el derecho y la verdad. Cuando el sufrimiento atenta la tranquilidad. Una larga lista podría yo escribir, pero no pretendo cansarlo. Finalmente, entonces, para poner punto final a esta masiva, déjeme mencionar la gratitud que siente mi espíritu por sus bondades y su bálsamo, el que envió el verano pasado. Bálsamo para profundas heridas, desenredando nudos y tiñendo de colores arcoiris recuerdos traumáticos. Recuerde ahora usted todo lo que debo. Pero recuérdelo sólo por un instante y perdone mi deuda una vez más. Desde el día que me adoptó, debiendo yo ser esclava me entronó, mi vida en el palacio es toda una aventura. Prometo escribirle con más persistencia. Historias varias tengo, para a usted enseñar. Y sepa bien, que la seguridad de su amor, su abrazo, las melodías que canta a mi corazón y sus ojos de sol son el germen, el misterio, el origen de todos mis poemas.

domingo, 26 de junio de 2011

Común

 Tus ojos revelan que yo
Nada puedo esconder
Que no soy nada sin ti
--
Todo lo sabes de mí
Que cuando me miras
Nada puedo ocultar

Tatiana, sí, por más difícil de creer que resulta, era humana, demasiado humana, también. Para la cara ingenua de la vida, había sin duda aprendido a esconder su humanidad en la soledad de cuatro paredes. Este rostro colectivo anoréxico (la vida) estaba increíblemente necesitado de un modelo de integridad, se había acostumbrado a esperar de Tati solamente buenos resultados. El ambicioso y utópico rostro, clamaba por la manifestación de una vida recta y sin tacha como la de Tati, más aún en una era en la cual los tabués de los viejos tiempos, principalmente la sexualidad, promiscuidad y homosexualismo habían sido reemplazados por un nuevo tabú: “Vivir en base a principios morales”.

Pasados diez meses del debut de Tati, en escena, su primera obra de teatro luego de muchos años, se asombró el sediento rostro colectivo al asimilar que Tati lloraba, no sólo de emoción, no solo por compasión. Lloraba frente al público y cuatro veces al mes por detrás de los bastidores. Detrás de los bastidores por insignificantes pequeñeces, esperando aliviar los neurotransmisores que causan la angustia. Cuando se daba al llanto en escena, se hacía uno con el personaje, no pudiendo controlar sus lágrimas en frente de su audiencia, que la aclamaba. La audiencia la amaba, la aplaudía. Podía compenetrarse con su rol de vida entre telones. Pese a su talento, la bandida era increíblemente despistada y olvidaba con constancia detalles del manejo de espacio sobre la plataforma, abriendo paso a la improvisación, que requería su total concentración. Gran decepción para el ingenuo rostro sediento de la vida, Tati aún se olvidaba el guión, aún cometía horrores actorales, aún tenía sus  buenos días y sus muy malos.

El rostro, por su parte, llevaba sus prejuicios y sus inconscientes expectativas lo dejaban perfumando de un vehemente anhelo que los alcoholes, y noches de soltero apenas podían colmar. El rostro realista de la vida aceptó, al menos, que a pesar de que en sus días muy buenos Tatiana quería transformar al mundo desde la plataforma, hacer sentir el carente sentido de su arte o al menos dar vida a sus espectadores con alguno de sus roles teatrales, entregándose a la actuación de manera  abierta y espontánea, fuera de escena su vida iba al rito de una onda sinosoidal. Cuando se aseguraba de tener su vida y prioridades en orden y de vivir con visión, procurando explotar su potencial,  planeando un sinfín de tareas, actividades y compromisos de pronto podía apenas sobrevivir. Y entonces era incapaz de servir, apoderándose el desorden de su mente y habitación. Haciendo la melancolía que brotaba de sus obras teatrales contagio en sus asuntos cotidianos. Se hallaba lejos de actuar amable, bondadosa y confiablemente, entorpecía sus pasos y dichos y carecía de entendimiento.

En esa ocasión había acabado de ordenar su vestuario y empacar la utilería, taqueando la mochilla con sus enseres. Se la vio saliendo de prisa del teatro, de trote por Corrientes. Luego de su secuestro y desaparición, la busca el rostro de la vida, apenas se lo traga, pero Tatiana ya no está.

lunes, 6 de junio de 2011

Noblito

Varón que ha dibujado el tiempo
Sé que te sientes cansado,
Sé que en silencio gritan tus labios:
¡Dónde se han ido los años!

Por las laderas sopla el viento,
difícil no estar asustado
Y con el bullicio de la ciudad,
cuanta frustración amenaza despojar,
los frutos que de tu nobleza habrás de cosechar

Parecen no estar a la vista
los resultados de tus sosegados consejos sabios
de tus pasos esforzados
del amor que has demostrado

Sin ahondar en lo profundo
puedes ver la riqueza de aquellos del mundo
en una era de desafíos cargada
con ambición que no les sirve de nada
porque sus hijos viven desconcertados
en alcoholes y drogas refugiados

El cariño y dulzura que han dibujado tus acciones
no podrá despintar jamás el devorador,
lo sabemos, todo se trata de amor,
lección de vida que has de lejos aprobado.

Echando fuera mi temor con tus brazos,
en momentos de enfermedad.
Susurrando palabras tímidas,
pocas pero significativas,
que han secado mil lágrimas.

¿Que sería la hijita del “noblito”?
Ninguna más que otra que imite noblemente sus virtudes.

sábado, 28 de mayo de 2011

Cuentos de hadas


Se despertó consternada, recordando los días en los que contaba sus lágrimas, en aquel hogar. Sola, abandonada. Su madre y su padre la habían dejado, y tenía que pelear con las otras para tener un poco de atención. Sus estrategias eran varias. Enfermar. Hacerse a la enferma, maquillándose con restos de pinturas que robaba.  Aquel día escribió en su diario:

“Soñé un sueño, un caluroso sueño, vi a papá. Soñé cuatro años de mi vida que pasaron como película por mis ojos. Soñé que Papá era trabajador, fiel, sincero nomás, y nada hablador. El controlaba su lengua y además todo su cuerpo, no golpeaba a nadies, no así como en el hogar. Soñé, pero el sueño era muy real. Papá era de esos tipos que saben pensar, así profesionales, que saben bien las cosas, las buenas y las malas, y tenía, ay, eso pues, como se dice… sabiduría! Y en mi sueño él me enseñaba cosas de la vida, me ayudaaba en mis estudios. Me hablaba además para poner mis pies en la tierra cuando quería soñar un poco de una palabra me mostraba la realidad. Papá, en el sueño, era responsable, y daba plata a mi mamá para que maneje la casa. El era sencillo, y era feliz sin muchas cosas ni mucha plata. Lo hacía feliz vivir en familia, conmigo, con su hija. Papá amaba a su familia, a mí y había tenido yo un hermano más en mi sueño. Yaaa. Su familia era su razón de vivir. Papá cuidaba su familia. Papá amaba a su esposa. Y la ayudaba a secar platos, a cocinar, así bien raro. Uta y mamá…mamá muy tierna, bonita y cariñosa. Y bien responsable como ese papá. Era dulce, de esas mamás que no pueden dejar de cuidar a sus hijos y a su esposo. Los alimentaba, los llevaba al médico, y compraba riiiica comida. Ella también me ayudaba en mis estudios. Y no era de esas que sueñan con ser mujeres de negocios ni nada de eso, ella era feliz siendo una buena amiga, deportista, porque bailaba de vez en cuando, animadora, la que dirigía la casa tenía todo el hogar, ¡ay que linda palabra! en orden. Era una buena mamá. Humilde, porque escuchaba cuando yo la reñía así despacito y si tenía razón reconocía que había hecho mal. Mamá también hacía algo bonito. Rezaba por su familia, aunque  ella le llamaba orar, decía que rezar no era igual que orar. Pero yo no entendía nada. Y creo que ese su Dios al que oraba la hacía feliz, porque no renegaba como reniegan las mamás. Mamá manejaba la plata que le daba papá. Compraba ropa, comida y manjares para la casa Preparaba el desayuno todos los días para sus hijos, para mí también. Ella luchaba creo que porque su Dios le daba fuerza, pero siempre que veía que las cosas no salían bien ella no se quedaba con las manos cruzadas.”

Desde entonces todos los días lo leía, hasta tal punto que llegó a memorizarse lo que había escrito en el diario. “por si se pierde, por si se pierde” decía.

martes, 24 de mayo de 2011

Try perfect? No more



Al fin, hace un par de días, se me iluminó el foquito, pude ver la silueta del que me hacía la vida a cuadritos, no infeliz pero afanada. Cargas fatídicas de afán. Perfeccionismo: 435,000 resultados en 0.05 segundos. Me consuela saber, como es evidente, no soy la única del planeta y ¿quién podría serlo en cualquier sencillo aspecto, con la sobreproblación mundial? Cuando entre hojas recicladas hago el recuento de lo que dejé de lado por causa de este bicho y las comparo con los “buenos resultados” obtenidos comprendo el porqué de la merma de valiosos instantes, pasados. Ese mar oscuro que absorbe y reabsorbe a inocentes víctimas probablemente de baja estima fue mi habitación por muchos años, e incluso en estos días me atrapa de vez en cuando. Se torna difícil descifrar la línea exacta entre la excelencia y el perfeccionismo. Pero ya lo conozco, o al menos conozco su silueta y su sabor. He aprendido que no es natural, no es sano y si bien trae buenos frutos en el corto plazo, en el largo no necesariamente. ¿Existen acaso casos en los que es imprescindible ser perfeccionistas empedernidos? No sé exactamente de quién es la siguiente frase pero me causa gracia, justifica al observador adicto a la perfección: ¿Por qué voy a hacerlo mal si puedo hacerlo bien? ¿Por qué voy a hacerlo bien si puedo hacerlo muy bien? ¿Por qué voy a hacerlo muy bien si puedo hacerlo grandioso? 

Sin embargo cuando a una se la ha entrenado y perfectamente perfeccionado en esta carrera del perfeccionismo no resulta muy fácil salir del pantano y las aguas estas. Bad habits die hard! En especial cuando se siente su dulce sabor adictivo. Cuantos instantes de compartir  amistades, entretenerme con la televisión y películas, ¡leer libros  (que edifiquen, dicho sea)! hacer deporte constantemente me ha robado mi manía. Pues auque tengo manos y pies, piernas y mucha energía para gastar! el perfeccionismo no me había dejado tiempo para ello. Sudar. Llevar a escena unas obras de teatro. Monólogos. De esa forma es que renuncio a la carrera tortuosa de hacer las cosas lo mejor posible para obtener a cambio algo más que un producto excelente (amor, respeto y aprecio externo y propio). No que no sea madura, ni trabaje responsablemente, si no que acepte mi humanidad, que me gusten mis imperfecciones. Voy en camino, y ahora con 30 kilos menos de estrés! 


martes, 15 de marzo de 2011

Lever les yeux

Este es uno de esos posts en los que debo confesar qué es lo que realmente me sostiene. Mostrarme desnuda. Es de esos en los que pretendo mostrar mi escritura pulcra, salida de la más inocente intensión de mi corazón, sincerando mis vivencias para los que disfrutan leerme, o al menos lo hacen. Eventualmente. Continuamente. Obsesivamente.  


Con todo el estrés que implica este tiempo de trabajo y estudio a tiempo completo en mi vida -por  primera vez en mi existencia de relajada estudiante sin más responsabilidad- una de las cosas que más amo es disfrutar mi “tiempo libre” junto a mi amado: estando en su presencia, meditando acerca de mi pasado, presente y futuro… en la paz de su presencia, alzando los ojos tan lejos como pueda ver. Descansando en el conocimiento de tanta fidelidad. Y es que desde que me volví "religiosa" como el común denominador lo llama, no puedo negar cuanto ha cambiado mi forma de concebir el mundo y por lo tanto de enfrentarlo, manejarlo y manejarme en él. Y es que Él me alienta a no dejar fuera de mi panorama las promesas que están en la senda que juntos caminamos. Es así, que convencida de que él confía en mí, voy andando. Sabiendo lo que es real, sin querer volver atrás y sabiendo  exactamente a dónde dirigirme, voy andando. Cansada, a veces, voy andando. En sus brazos, generalmente, voy andando. Camino gracias a su voz, es la cuerda que impulsa mis pasos. Sí, por más incierto que parezca, puedo afirmar que oí su voz. Su dulce voz  me dijo ¡levántate! Sus palabras describieron lo que tiene preparado para mí: vida y vida en abundancia. Como dice el best sellers de todos los tiempos, adornado con tanta riqueza de desarrollo humanista, historias apasionantemente mágicas, protagonistas de la historia. Todos los días me susurra al oído palabras de ánimo, a pesar del desánimo que de pronto amenaza atrapar mi caminar. Entonces, casi instantáneamente recuerdo cuando vivía a la orilla de sus aguas ignorando la profundidad, de su amor, de su compañía, de su consejo. Cuantas victorias, de su mano. ¡Qué recuerdos! ¡Qué vivenciasDefinitivamente es inevitable alzar los ojos al cielo agradeciendo alegremente lo que me da. Ese es mi gran secreto. Mi fuerza es mi credo en algo que concibo real. Quién podría contarle a psicología, convencer a la filosofía del poder que Él tiene en mi diario caminar. Quien tratar con la ciencia sus asuntos y traducirle tanto milagro.Yo misma me he visto desafiando grandes diálogos con estos gigantes enfrentando mis certezas sin hallar fuente mejor de vida, de coherencia y de poder. Y aunque quiera reconstruir mis convicciones, ¡qué se le va hacer a esta terca silueta!

lunes, 14 de marzo de 2011

Cajita de recuerdos



Fernando no puede evitar espiarla por el hoyo de su habitación.

En el afán de ordenar su armario y de arreglar algunos asuntos pendientes, Diana se encuentra con su cajita de recuerdos, una caja de zapatos carcomida por los dientes de los roedores que juntamente con ella habitan en su popular estancia de la calle 60. Llena de polvo la cajita apenas deja observar una postal que, a modo de adorno, lleva pintado el Illimani de Arturo Borda. La abre algo emocionada, pero se niega a admitirlo.

Ella se encuentra expuesta ante los ojos de él. Sí, puede observarla perfectamente desde el otro lado de la cerradura del cuartito que ella alquila. Fernando lleva practicando la costumbre de espiar a Diana por casi seis meses. Ha adquirido el hábito de observarla mientras duerme, cuando come, mientras llora y cuando tatarea frente al espejo sus a melódicas cumbias. Diana es aún una niña, tímida y pálida a pesar de su tez morena. Sonríe, sinceramente, esta vez en un intento no planificado de burlar la amargura que desde hace algunos años ha hecho sitio en su corazón. Ya tiene veintisiete.

Aquella niña que precozmente tuvo que cambiar las muñecas por los trabajos de hogar con la huida repentina de su padre puede con dificultad ocultar su emoción al abrir ese extraño rincón en el que lleva escondida más de la mitad de su vida. ¡Su cajita de recuerdos! Pero a pesar de su contención, Fernando, que tan bien la conoce, puede sentir la emoción propagada desde su ser.

En la superficie de la caja sobresalen unas cartas; acaso solo indicios de que Diana alguna vez tuvo una niñez común. Innumerables cartas sobresalen. Una de Eliana, su primera amiga de infancia, la que había cambiado  a Diana por Lima, la Ciudad de los Reyes, al trasladarse allí con toda su familia. Cartas de Tatiana, de Paola, de Janet, de Selene. Diana sonríe levemente y lanza una carcajada al leer los mensajes contenidos en las misivas. En seguida, prosigue, rebuscando en el cajón. Monedas, de Dinamarca, de su antigua colección. Ante sus ojos, tan solo latas sin valor. Páginas de su primer diario. Naaada con verdadero sentido en su corazón. Con desprecio Diana continua husmeando. En algún lugar tiene que estar aquello que busca con insistencia. Entonces se encuentra con postales de su primera comunión y fotos de la virgen y del arcángel Miguel.


-Pero ¡Dónde te has metido! – grita Diana con voz grave, perdiendo casi la paciencia.


Sin lograr hallar más que tapas de las primeras chelas que había tomado en el mirador con la Manu, repite. 


–¡No es posible!- 


De todo un poco en aquella cajita de recuerdos. Un par de osos de peluche. Restos de su colección de metafísica del conde Saint German, su biblia de los chakras. Sin embargo, nada capaz de darle visión real respecto a su andar. 


-¡Ahí! Parece que por ahi. -¿Lentes de Barbie?, Nooo... más enseñanzas. Ashh. Acaso no estaba por… ¡aja!, al fin. Te estaba buscando- 


Entonces, y en silencio Diana toma el revólver súbitamente. Debe, con seguridad, seguir cargado. La última vez que lo escondió se aseguro de que estuviera listo para esta ocasión. Sin pensarlo dos veces dispara.

Fernando se abalanza sobre la puerta y luego de abrirla tropieza. Cae y despierta. Está en su habitación, pero ¿acaso no estaba espiando a Diana? No entiende nada. Se dirige a la habitación de Diana en la cual creía haber estado tan solo un par de segundos antes, la puerta está cerrada. Se abalanza sobre la puerta y luego de abrirla corre a los brazos de Diana. Diana duerme, intacta, perdida en un profundo sueño. Fernando la abraza como nunca antes. Diana abre los ojos

– Diana, mírame, debes enfrentar la cajita de recuerdos, no huirás, no huirás – le dice con voz penetrante.

Sin poder ya contener el llanto Diana llora intensamente. Finalmente y aliviada, lo mira a los ojos y sonríe.

martes, 1 de febrero de 2011

Vislumbres

Ya no se atenúa mi voz en el aire
dejando su fuerza y huyendo cobarde
Mi sangre ha dejado de ser la sustancia
de savia tímida e incolora,
Su rojo carmesí circula valiente ,
ya nada le importa lo que piense la gente

La cárcel de encierro
no es más mi refugio
Hierro lima hierro
Dos son mejores que uno

Prefiero sin duda demandar al amado
me cure heridas que en mí alma han tallado
seres imperfectos que comparten mi rumbo
a huir cobardemente al refugio aislado

El dolor ha logrado al fin dibujando,
con afilados rubíes la piel cincelando,
raíces afines a días vividos
con pasos valientes  y firmes andando

El yermo pasado finalmente ha engendrado
pisadas resueltas a frondosos destinos
se rién los pasos del olor del silencio
estando seguros por fe en el desierto

Con terquedad el amor ha logrado
la anémica vida con creces restaurado
admitiendo finalmente la niña maltratada
en soberbia rechazada aún por su propio atisbo
que en su frente de hierro un renuevo ha nacido.

lunes, 31 de enero de 2011

JAILONES: Escenas 1,2 3


Uno:

JP no pudo evitar pegar una carcajada cuando se dio cuenta que Pocho, su cuida autos miraba consternado el osito de peluche colgado del retrovisor de su mercedes.


-                    - Oye, que miras. ¡Nunca viste un oso de peluche!

Aclamó con su voz chillona, mientras se reía a carcajadas con sus amigos. Entonces encendió su cigarrillo y le pasó a Pocho dos pesitos.
-                  
                       - Haber si con esto te alcanza para el peluche. Jajaja

Encendió jocosamente el motor -unos 400 caballos de fuerza- y pisó el acelerador con sus adidas para ir a vueltear.

-                 - Que feo el chabgo, viejo!, ya estaba por vomitar. Yaaaaa
-                 -Uta si, men. ¡Oye mira! Esa minita está buena.
-                 -Si buena, buena. Oye, yo la ví primero.
-                  - Si? Pero  yo te apuesto a que yo me la agarro primero.
-                - jajaj haber, haber, vos?? naaa.. 
                     - Vas a ver… vamos por unas chelitas primero ...

Dos:


Difícil. Difícil no hacer acepción de personas cuando, frente al espejo de la habitación de Dunia observa que más allá de su rostro se encuentra un ser humano no muy humano. Uno que menosprecia a otros de su especie Homo sapiens. Piensa. Piensa. Y qué si se es producto de un sistema educativo y pedagógico que cultiva las diferencias de clase y el valor de la riqueza. Y qué si se es producto de una sociedad en la que abundan las diferencias sociales y se vive de apariencias. ¿No deberían, la imaginación, inteligencia, consciencia y el amor, si es que en algún instante fue algo más que palabras, ser suficientes como para aplacar ese aire de superioridad? Despreciable. Su humildad fabricada en medio de la civilización es tan tóxica como una fábrica de armamento quí­mico. “Yo no soy igual a los demás, soy superior a ellos”. Le estuvieron enseñando por casi 14 años de colegio. Entonces golpea el espejo. No se quiebra. Desde su impotencia brota una lágrima a través de su mejilla. Maldita falta de entendimiento. 

Tres:

- !Ya se notan tus raices, vamos, vamos!
- Aaay mamá! pero si te dije que mañana me lo teñiría
- Nada de mañana, hoy mismo. Áquí te dejo la plata,
- A de la 23 no? cómo andas peleada con la Julia....
- además hazte los masajes que te dije, la depilación con hilo y el corte. Ahh y por cierto, ya mandé a Juan a investigar si tus nuevas amiguitas son o no dignas de tu compañía. Parece que la Lilian no tiene tanta plata como dice, a ver, clarito será.
- ma ni se nota
-  vas y vas, cuidado después anden pensando que no eres rubia

domingo, 16 de enero de 2011

Des-desarrollo

Ha sido larga su excursión. Pero una vez en la cima de la muela del diablo, con la mochila al hombro mirando al cielo estrellado de la mano de su amado y llena de sudor no puede evitar recitar juntamente con él:




(ella, como quien canta a las estrellas)
Índice de desarrollo humano
que indicador más vano.
Años de escuela que no garantizan saber,
décadas de vida que da lo mismo perder,

(él, con tono apacible)
Si desarrollo es sinónimo de fortuna
y de cuantas veces el hombre alcanza la luna
pobre el viejo que acaba de perecer
creyendo que desarrollo era la el camino de en virtud crecer
y de en paz permanecer.

(ella, llena de tristeza)
Producto interno bruto
y cifras varias que no reflejan verdadero fruto,
 ¿es indispensable el exceso monetario
cuando los valores humanos están en lo recóndito del armario?

(el, conteniendo el llanto)
A quien le interesa aprender a amar,
si ni título le van a entregar.
Es mejor ir a la universidad
 a aprender analfabetismo funcional.

(ella, luego de un profundo suspiro)
No quedan números que midan la solidaridad
ni que inciten a los hombres a practicar bondad.
Amor ágape yace en la horca colgado
a pocas millas de Phileo que frente suyo fue descuartizado.

(él, inspirado en el alazán de los cerros de su hermosa ciudad )
Sólo un milagro podrá generar
lazos de verdadera amistad
y una vida capaz de perdurar
aún más allá de toda esta maldad.