Lo que siento, lo que pienso, lo que sueño, lo que odio, lo otro, lo mío, lo nuestro. Bienvenidos todos los paceños, bolivianos, bloggeros y visitantes de este blog.

lunes, 30 de enero de 2012

Sherido!


Cuando yo te vuelva a ver
 No habrá más penas ni olvido

Quiero que sepas que al evocarte
Se van las penas de mi corazón


Arribo a media tarde, luego de una larga espera producto de la impuntualidad característica, el cliché de la “hora boliviana”, horas más tarde, testigo de la aventura de volar, me dirijo a la cuna que ha influenciado una que otra expectativa futura, porque no trastornando mis sueños. Las primeras pisadas en la pampa prestas en el aeropuerto internacional de la provincia regulado con aire acondicionado comenzaron a hablarme de la grandeza del lugar. Colas que avanzan a gran rapidez, guiadas por una nueva especie de habitantes, con aire de superioridad. Seguros de su belleza e importancia con un hablar refinado y más dinámico del que estoy acostumbrada, pudieron vislumbrarse altivos, elegantes. Una simpatía fuera de lo normal. Con facciones europeas y tez blanca, un caminar glamuroso y un porte erguido, acaso no era yo parte de aquello, acaso no quería serlo. En seguida, al salir del aeropuerto el golpe de calor en mi cuerpo me insinuó que esta aventura sería especial. Una vez en la movilidad que se dirigía a mi nuevo pequeño hogar no pude más que contemplar con la boca abierta el panorama. Un árbol por cada siete personas. Maravillosos cipreses en la autopista hacia a la pampa. Álamos y coníferas de numerosas especies. Construcciones de áreas considerablemente amplias, taxis negros con amarillo, flores de variadas especies. El contraste entre el azul cielo y las verdosas plantas. Gran cantidad de construcciones y construcciones bien acabadas, decentes, elegantes de colores variados, con aire europeo. Y nada de casas y departamentos de ladrillo, al fin nada de eso, por el momento. Y unas amplias distancias, hasta llegar a la ciudad de Buenos Aires. Y las calles anchas si no avenidas, y los autos todos modernos, y las trancaderas nulas y los buses, lo buses una experiencia aparte. Árboles en medio del centro de la ciudad y de cualquier confín de ella, fresnos americanos, fénix, cipreses, ceibos y cedros, en plenas calles tocando el cielo. Acacias blancas y arces, mis favoritos. Y antes de arribar en el nuevo hogar avenidas llenas de locales: outlet, sale, 50%, 70% OFF y calles largas e interminables con anuncios de compra y venta de ropa. Palermo chico, Palermo viejo, Palermo soho. Bendito el día que te conocí. No por solo por los bares, restaurantes y pubs, que en las noches de viernes me quietaban el sueño ni por las ferias de diseño creatividades porteñas o por los mil y un negocios de ropa, toda hermosa, toda entallada, industria nacional, si no porque has engendrado en mi una esperanza, acaso vida, acaso la vida que estuve necesitando. Y entramos al apartamento, serrano 1474, piso séptimo, único edificio de diez pisos en el manzano. Maravilloso el lugar, confortable, familiar, víctima nuevamente del gusto porteño, sillones blanco nieve, grandes ventanas, detalles de arte contemporáneo sobre las mesas y pantallas con diseño de tango en las lamparillas. Balcones hacia el paisaje llano erigido como producto de amor. Y el calorcito que pega fuerte y se siente tan bien de shorts cortitos y remeras sin manga. 

domingo, 29 de enero de 2012

Primanje

Pido perdón en humana suerte
En tu naturaleza en pánico despierta mi razón
Pasar de ciego a ignorante
No me hizo valiente

Cuanta carga amenazó la ingenuidad
Rasgar el velo no ha sido grato

Si no te acepto
Desafío la vida
Tú engendraste en el vientre
Querer en tu interior

No es porquería
Y si  esperaba las flores
En un desierto engendrado en tiempos pasados
No hay culpables

Me ofrezco responsable
Y termine la historia
Adornado

No por efecto de la gravedad
Ahora por decisión propia

El sinsentido no es tu condena
Bajas defensas mentales
Posibilidades cuarenta por ciento

Poca confianza en el cabal raciocinio
Amenaza el transcurrir de lo cotidiano
Soy responsable, soy responsable

Si soy porque eres
Te acepto
Pido perdón en humana suerte

En tierra foránea
Obstáculo de vida
Los primeros días
Los primeros días

Hallar ser que quiera con encanto
Hiciste trabajo de valientes
Y en ignorancia acepto

Intento llenar el depósito
Nuestra cuenta corriente

Escrita está la partitura
Si no acepto niego la vida
Te acepto y ¡cómo duele!

Han pasado años
Soy responsable
Voy a soltar tu mano
Acepta, por favor acepta

Melancolía urbandina


Charlitas las nuestras
La paz de saberse amor
el gozo de ser útil
mano amiga
escucha abierta
tiernas notas
que hacen del hablar
más dulce que la miel
dejados anhelos egoistas
se torna sencillo
conversar


Acaso como profecía, con el pretexto de festejar lo “único nuestro”, una bonita tarde de Octubre conmemorando nuestro día, el día de nuestra ínclita y lo mucho de vida que nos prometía,  tanta pasión, tanta ilusión vanidad y utopía decidiste no callar. Tú como antropófago insaciable, yo como ingenua púber. Habías tú declarado, resaltando mis ojos “esos muy negros de hondo mirar, los que perturban, los que atentan la normalidad y hacen de la rutina una aventura cotidiana, una constante búsqueda de roces, de palabras y de coincidencias”,  profecía que desde tierra lejana iría a explicar recuerdos de mi linda ciudad con abundante melancolía urbandina. Quiero reprocharte, por dejarte seducir, al igual que yo por la tinta, no así por la expresión oral, palabras simples que las lleve al viento. Hoy tus letras son una profunda canción que hace eco en nuevas metas. Y no lo niego siento algo de culpabilidad. Siento que la he traicionado. He traicionado a nuestra ínclita. Ya no la concibo como antes, ya sus montañas no sacian mi sed de nuevos horizontes, ni sus “cholos” (sentido no peyorativo, valga aclarar) como tú, académicos, me inspiran a amar. Y ya no sé si instituirme yo misma chola, mestiza, europea, ni si quiera aún cristiana. En ella transcurrieron 8395 amaneceres. Es utopía también insistir no sean las circunstancias las que guíen mi camino, mis estados de ánimo, mi motivación. Cuando los anuncios en las paredes desgastadas gritan Bolivia cambia, es lamentable reconocer, al menos por hoy,  instante fugaz, ya el altruismo no mueve mi mano ni cabe en mi mapa mental, con el que erijo mi camino, en el que he dejado de interpretarte a ti y a tu lado a otros miles. A lo mejor fue siempre un absurdo. Que me comporto más egoístamente que esos miles. ¿será? Y ahora qué. Tiempo, de prometer menos y dar más. De abrazar mi humanidad. El rencor y la envidia hundida en ganas de triunfar. La necesidad de acariciar. Que profesen entonces el hedonismo mis pasos así me concibo más real, más cercana a la onda profundidad de mi esencia natural. No es vergonzoso abrirse al cambio. Es más bien inútil no abandonarse a ser diseñado por los moldes más de miles de los pasos en esta no extensa pero intensa ciudad. 

sábado, 7 de enero de 2012

Adiós: Merezco ser feliz

Esta es una despedida, a una etapa de mi vida que fue, como tantas otras muy productiva. Es el adiós a este blog y su propósito, ya lo cumplió. Este año se escribe otra historia en mi vida. Solo dejo una canción de despedida:  http://www.youtube.com/watch?v=9x5aZhrqF1w. y esta nueva etapa de mi vida se llama "Introducción a los sueños". No es un adiós al blog como tal, es una adiós a mi anterior concepción del mundo. 


lunes, 19 de diciembre de 2011

bla bla/Mil intentos y un acorde, más que una canción

Cuantas veces los maté
Aay! boca, la mía
Vuelto al crimen,
aconteció de nuevo

Hoy acabo de entender
palabras aquellas homicidas,
no más dulces que la miel.

Necias, paridas en el alma,
en el virus de mi verdad,
sin cambiar de perspectiva,

frutos
varios
palabras
filas

Revelación,
tan he sido,
sincericida!!




(Mil intentos y un acorde, más que una canción)


Qué sí impugnarán mil veces,
y embriagarán de dolor,
heridas de la ingratitud.

Qué sí tendrá parte la zozobra,
fieles, heridas, fieles,
mejores que los besos del traidor.

Qué sí las tormentas
sortearán los montes,
limando hierro y acero

Qué si huracanes devastarán,
pues llevando a su paso hojas muertas,
darán acaso vida al corazón

jueves, 15 de diciembre de 2011

Jarmour

Es el reloj y pasan las horas. La hierba de campo empieza a verdear. Lo busco y a la vez lo espero. Nutrientes en la tierra engendran acaso violetas, lirios y clavelinas. Lo pinto, lo creo, lo anhelo. Varios han pasado así cómo se han ido. Con dolor. La luz de la aurora resplandece. Con la certeza de la fidelidad del otro. Un gran sí, implica muchos nos. Mi gran sí será carácter. Margaritas. Fuerza de espíritu en el caos. Ilusiones. No la modernidad. Rosas. Firmeza y certeza en la relatividad. Orquídeas. Principios inmovibles en la globalización. Jazmines. Depósitos multimillonarios de confianza. Manzanos. No la subliminalidad de Hollywood. Cerezos. Un gane-gane. Lilas. Respeto eterno. Almendros. Eterno amor. Porque aunque bien y mal acontecen a todos y las mismas cosas al que actuó sabiamente y al que no, la honra es a los que merecen la honra, la paz a los que por gracia siembran propósito y los sueños hechos realidad a los que en ágape perseveran.  El día es perfecto.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un solo colla

En el alto cielo de la cuidad de La Paz se ha formado un conjunto de notas que danzan en el aire. Letras varias vienen y van, un grupo de enunciados, juicios, versos y poemas. Han nacido de la nada, del vacío de un andar y se han hecho realidad. Cuan apetecibles son sus narrativas. Entre el Illimani y el Huayna Potosí acaso pueden ocultar lo esencial. Lenguaje puro. Pura vida. Entre las nubes han hecho cabida. Están allí. No se sabe de dónde han venido ni a donde van. Amigas del viento. Entre parajes bajos y elevados se disponen a un devenir eterno, constante, permitiendo erigir consistencia de preposiciones en sistemas varios. Las fieles servidoras incitan a crear. Palabras, frases y versos. Se enfrentan a la tensión de la contradicción, al engaño del sufrimiento y al rigor de la verdad.  Nadando en el cielo infinito en su independencia varadas están. En manos de collas arquitectos su fin último es generar. Pero por sobre todo transformar. Lenguaje puro. Pura vida.

Si a 3.650 metros de altura sobre el nivel del mar el hilo mágico del lenguaje, en todo sus dominio y sin verse afectado por el mal de altura, permite aún crear oportunidades, acciones, identidades y futuros,  ¿puede acaso dicho lenguaje engendrar un individuo cuyo andar y accionar de a luz un ideal común paceño? Un ideal común paceño en cualquier contexto. Un contexto académico, por ejemplo, un colegio, una escuela paceña, ¿es esto posible? ¿Es posible que en una unidad educativa tradicional, un individuo, un colla, un solo colla, tan solo uno, llámese docente y cuya forma de vida, cuyo accionar en el aula -acorde con el ideal educativo paceño de formar individuos sabios, respetuosos, responsables y útiles a las futuras generaciones- sea capaz de crear las condiciones necesarias, un espacio abierto para que el pensar, el descubrir, el recrear y el inventar sea espontáneo y natural a cada uno de los individuos que familiarizados con los contenidos desprendidos naturalmente de este proceso permita entusiasmar a sus estudiantes, dando a luz día tras día un aprendizaje transformacional? En caso de esto no haber ocurrido ya, ¿puede el lenguaje, como elemento esencial de la transformación del aprendizaje, ser tan poderoso como para en su rol activo generar observadores que vivencien el aprendizaje?

Si acaso esto fuera posible con tan solo un individuo, entonces rompería el lenguaje la inercia que lo mantiene latente documentando el desastre del aburrimiento académico, la crisis educativa, que ha luchado y lucha aún por quebrar la brecha paceña –aunque no típicamente paceña- entre estudiantes engendrados en la era del lenguaje electrónico, docentes de antaño y currículas pre-históricas. Y no solo esto sino que además podría constituirse en guía para la acción, un viaje hacia un nuevo tipo de identidad académica que se recree cada instante, una condición para modificar el sistema social de la escuela en la ínclita paceña.