Ya no se atenúa mi voz en
el aire
dejando su fuerza y
huyendo cobarde
Mi sangre ha dejado de ser
la sustancia
de savia tímida e incolora,
Su rojo carmesí circula
valiente ,
ya nada le importa lo que
piense la gente
La cárcel de encierro
no es más mi refugio
Hierro lima hierro
Dos son mejores que uno
Prefiero sin duda demandar
al amado
me cure heridas que en mí
alma han tallado
seres imperfectos que
comparten mi rumbo
a huir cobardemente al
refugio aislado
El dolor ha logrado al fin
dibujando,
con afilados rubíes la
piel cincelando,
raíces afines a días
vividos
con pasos valientes
y firmes andando
El yermo pasado finalmente
ha engendrado
pisadas resueltas a
frondosos destinos
se rién los pasos del olor
del silencio
estando seguros por fe en
el desierto
Con terquedad el amor ha
logrado
la anémica vida con creces
restaurado
admitiendo finalmente la
niña maltratada
en soberbia rechazada aún
por su propio atisbo
que en su frente de hierro
un renuevo ha nacido.